ERES DIFERENTE. ENTRENA DIFERENTE.

Como todos los seres humanos tienes 23 pares de cromosomas. Estos cromosomas se componen de ADN, nuestro material genético. En ellos se encuentra almacenada toda la información que te define como persona y que te hace ser ÚNICO. El último par determina, por ejemplo, el sexo con el que naces.

Estos cromosomas albergan los GENES, es decir, unidades funcionales de información genética que determinan cómo somos, codificando algunos aspectos visibles y otros no visibles que te hacen ser ¡ÚNICO! Hay genes que determinan, por ejemplo, el color de tus ojos, el tipo de pelo o tu talla, pero también los hay que determinan aspectos relacionados con el deporte, como la facilidad que tienes para mejorar el VO2MAX, tu predisposición al sobrepeso o a las lesiones de tipo tendinoso/ligamentoso. Pero, ¡no vayamos tan rápido!

Has leído bien, toda esa información se almacena en 46 cromosomas agrupados en 23 parejas de dos cromosomas HOMÓLOGOS: Cada par está conformado por un cromosoma heredado de tu padre y otro heredado de tu madre. Pero, ¿qué significa HOMÓLOGOS? Homólogos significa que cada uno de los cromosomas que forman la pareja va a regular los mismos aspectos como el color de los ojos, del pelo o la predisposición al sobrepeso. ¡Cuentas con la información por duplicado!

Gran parte de la información heredada de tu madre es idéntica a la heredada de tu padre, por eso dentro de la especie humana somos tan similares unos a otros, incluso compartimos gran parte de esa información con el resto de mamíferos. Todos los seres humanos contamos con brazos, piernas, corazón, pulmones dando lugar a una máquina perfecta que nos ha permitido sobrevivir como especie durante miles de años.

Sin embargo, ¡no siempre es así! En algún momento de la evolución, algunas partes muy específicas de esta información genética se han ido modificando, ya sea por el propio azar o bien como fruto de la adaptación de nuestros ancestros a épocas de hambre, frío, o de aclimatación a vivir en zonas altas.

Estas partes de la secuencia de ADN en la que se ha producido una modificación se denomina POLIMORFISMO, o por sus siglas en inglés, SNP (Single Nucreotide Polymorphism). Pues bien, atendiendo a si la información genética que recibimos de nuestro padre y de nuestra madre es igual o diferente, podemos heredar tres combinaciones posibles.

Voy a ponerte un ejemplo para que lo puedas entender de una forma simple:

Imagínate que tu madre tiene antepasados tibetanos, que como fruto de la adaptación a la altura, transmiten una variante genética en su cromosoma 14, en concreto en el gen HIF1A, que codifica una proteína con el mismo nombre que facilita a sus descendientes una mayor adaptación a condiciones de baja disponibilidad de oxígeno. Esta variante genética se la conoce con la denominación “Ser”. Sin embargo, tu padre tiene antepasados que vivieron a nivel del mar, y por tanto, no transmite esa facilidad de adaptación. Esta variante se la conoce con la denominación “Pro”. Por tanto, si estudiamos qué aparece en ese fragmento de cada uno de tus dos cromosomas homólogos que conforman el par 14, veremos que uno transmite la información relacionada a la variante “Ser” y otro la de la variante “Pro”. Diremos que eres un individuo HETEROCIGOTO Ser/Pro, es decir, que portas un alelo Ser y un alelo Pro. Sin embargo, si hubieses heredado la misma información de tu padre y de tu madre, diremos que eres un individuo HOMOCIGOTO. Serás HOMOCIGOTO Ser/Ser, si tu padre y tu madre descienden del Tibet, u HOMOCIGOTO Pro/Pro, si ambos cuentan con ancestros que vivieron a nivel del mar.

Creo que podemos seguir…

Si analizásemos este fragmento de ADN, es decir ese SNP, en todos los individuos de La Tierra, podríamos ver una distribución aproximada de:

  • Homocigotos Pro/Pro 85%
  • Heterocigotos Pro/Ser 10%
  • Homocigotos Ser/Ser 5%

Todos los individuos de La Tierra portan una de esas tres combinaciones en ese SNP del gen HIF1A del cromosoma 14, y esa combinación va a determinar tu capacidad de adaptación a situaciones de hipoxia.  Y al igual que tu genética determina esta adaptación, también lo hace con otros aspectos relacionados con el deporte como la rigidez/elasticidad de tus tendones y ligamentos, a la acumulación de grasas, o a la recuperación tras la sesión de entrenamiento.

Somos conscientes de que aunque la herencia genética no te la podemos resumir en los párrafos anteriores, sí te servirá para entender que eres diferente, que debes conocerte y con esa  información, planificar tus entrenamientos.

Desde Unikme te facilitamos esa información de una manera sencilla:  ¡Si nos mandas una muestra de saliva, será suficiente para conocer tu inforamción genética en 20 días!

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