TRES EN UNO. LA GENÉTICA EN EL TRIATLÓN.

TRES EN UNO. LA GENÉTICA EN EL TRIATLÓN.

No hace falta decir que en España se disputan cerca de 800 pruebas de triatlón/duatlón al año para confirmar que se ha convertido en uno de los deportes de moda de los últimos tiempos. Ya rondan los 25.000 deportistas que se encuentran federados en alrededor de 900 clubes a lo largo de la geografía española (1).

Este fin de semana (28 y 29 de Marzo) se disputa una de las pruebas más exóticas y atractivas del calendario anual: se trata del Campeonato de España de Duatlón por Equipos y por Relevos que se celebrará en Avilés (Asturias).

En la primera de las pruebas de esta competición, un máximo de 6 y un mínimo de 4 triatletas de cada equipo tomarán la salida cada minuto para completar un recorrido de 5 kilómetros (carrera), 20 kilómetros (ciclismo) y 2,5 kilómetros (carrera). Los triatletas deberán completar juntos dicho recorrido y pararán el “crono” cuando finalice el cuarto de los componentes. Sin lugar a dudas, es una prueba divertida y emocionante que reunirá a una gran cantidad de deportistas en la ciudad asturiana, pero a su vez será muy exigente para los miembros de los diferentes equipos que tomarán la salida.

Pero, ¿es igual de exigente para todos los miembros de cada club? Claramente no, a pesar de completar el recorrido en el mismo tiempo la exigencia de la prueba será muy diferente entre unos componentes y otros de un mismo equipo. A las circunstancias personales evidentes que le afectan a cada miembro del equipo como son: edad, condición física actual, tiempo invertido en entrenamientos etc… se le une el componente genético, que aunque familiar es un gran desconocido para la mayoría de los triatletas.

En la presente entrada de blog, nos gustaría analizar alguna de las variantes que pueden hacer diferente a cada uno de los deportistas que tomarán salida en las pruebas de Avilés desde un punto de vista genético.

Imaginemos que los miembros de un mismo equipo cuentan con una edad, una condición física y unas circunstancias personales similares; y además realizasen un programa de entrenamiento parecido. ¿Esto haría que tuviesen un rendimiento similar? Evidentemente, no. La predisposición genética de unos miembros respecto a otros en diferentes aspectos relacionados con el deporte va a marcar sin duda esa diferencia en el rendimiento.

Empecemos por el principio.

Como todos los seres humanos tienes 23 pares de cromosomas. Estos cromosomas se componen de ADN, nuestro material genético. En ellos se encuentra almacenada toda la información que te define como persona y que te hace ser ÚNICO. El último par determina, por ejemplo, el sexo con el que naces.

Estos cromosomas albergan los GENES, es decir, unidades funcionales de información genética que determinan cómo somos, codificando algunos aspectos visibles y otros no tan visibles que te hacen ser ¡ÚNICO! Hay genes que determinan, por ejemplo, el color de tus ojos, el tipo de pelo o tu talla, pero también los hay que determinan aspectos relacionados con el deporte, como la facilidad que tienes para mejorar el VO2MAX, tu predisposición al sobrepeso o tu facilidad para adaptarte a la altura.

A lo largo de la evolución del ser humano se han ido produciendo modificaciones en su ADN otorgándole características que le han ido facilitando su adaptación al medio. Por ejemplo, en ciertas poblaciones tibetanas se ha modificado el ADN de algunos de sus individuos que les hace la vida más fácil en ambientes con baja disponibilidad de oxígeno o, en algunas islas del Pacífico se ha modificado el ADN facilitando a sus habitantes sobrevivir a períodos prolongados de hambre y frío. Estas modificaciones tienen repercusiones visibles en los individuos que habitan en estas latitudes hoy en día.

En este mismo sentido, son numerosos los genes que determinan aspectos muy diversos relacionados con el triatlón. En estos genes también existen modificaciones que se han producido a lo largo de la evolución del ser humano y que tienen repercusiones en los individuos que las portan actualmente. Analicemos algunos de ellos:

El gen ACE I/D ubicado en el Cromosoma 17, regula los niveles plasmáticos de la enzima ACE y por tanto tiene alta influencia, entre otros factores, en la capacidad de contracción de las fibras musculares (2). De esta forma, en función de la variable genética que portes contarás con una mayor predisposición para disciplinas explosivas de carácter anaeróbico (Sprint/Supersprint) o disciplinas más prolongadas de carácter más aeróbico (Medio/Ironman) (3).

Por otro lado, el gen COL5a1 ubicado en el cromosoma 9 determina los niveles del colágeno tipo V en tus estructuras conectivas, condicionando así la rigidez o elasticidad de tus tendones y ligamentos. Se ha comprobado que los sujetos que cuentan con estas estructuras más rígidas se encuentran predispuestos a lesionarse más fácilmente y a recuperarse más lento (4). Contar con esta información es de gran utilidad a la hora de planificar tus entrenamientos y dar más importancia a los ejercicios de carácter preventivo y a los periodos de descanso. Por otro lado, se ha comprobado que esa misma rigidez en las estructuras tendinosas de la cadera, rodilla y tobillo hace a sus portadores ser más eficientes en la carrera (5). Explicado de otra forma, dos sujetos con una condición física general similar pueden tener un rendimiento muy parecido en el sector de ciclismo, pero tenerlo muy diferente en el sector de carrera debido al menor gasto energético que realiza un sujeto en este sector respecto al otro. Contar con esta información puede llegar a ser vital para organizar tus entrenamientos como triatleta.

El gen HIF1a ubicado en el cromosoma 14 condiciona los niveles de HIF1 en diferentes órganos como el cerebro, el corazón y el músculo predisponiendo al sujeto a una mayor facilidad para adaptarse a condiciones de hipoxia (bajos niveles de oxígeno). En este sentido, en función de la variante que portes tendrás más predisposición a realizar ejercicios intensos (por encima del umbral anaeróbico), donde tus células musculares se contraen con una aportación de oxígeno insuficiente. De esta forma, dos sujetos que portan dos variantes distintas en este gen deberían orientar sus entrenamientos a mejorar sus debilidades y a consolidar sus fortalezas. Estas debilidades y fortalezas serían diferentes entre un deportista y otro y por tanto, su entrenamiento también debe ser diferente.

Los genes ACTN3 y CKMM ubicados en los cromosomas 11 y 19 respectivamente se encuentran relacionados con el daño muscular post-ejercicio, o dicho de otra forma, con el estímulo que provoca un  determinado entrenamiento en tu organismo. Realizar entrenamientos intensos o para los que no estás suficientemente entrenado provocará una sobrecarga en el organismo. De igual forma, la realización de contracciones de tipo excéntrico aumenta el daño muscular post-ejercicio. En este sentido, dos sujetos con un perfil genético diferente en estos dos genes deberían prolongar de forma diferente el tiempo de recuperación entre una sesión intensa y otra. Uno de los dos individuos debería dejar más tiempo de recuperación entre dos sesiones intensas que el otro.

Por último el gen BRKB2, ubicado en el cromosoma 14, condiciona los niveles de receptores de bradiquinina en diferentes órganos, incluido el músculo esquelético, predisponiendo a ciertos individuos a una hipertrofia de tipo sarcoplásmico, pero también a mayores pérdidas de peso debidas a la deshidratación después de la realizar un prueba de triatlón de larga distancia. Contar con esta información te permite estar prevenido a la hora de pautar de forma ordenada tu régimen de hidratación en una prueba de este tipo.

En definitiva, dos triatletas aparentemente iguales pueden ser sorprendentemente diferentes, y por tanto necesitan un entrenamiento acorde a sus peculiaridades.

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BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.

(1).- Datos obtenidos de la Federación Española de Triatlón.

(2).- Puthucheary, Z., et al. The ACE gene and Human Performance. 12 years on. Sport Med 2011; 41 (6):443-448.

(3).- Collins, M., et al. The ACE gene and endurance performance during the South African Ironman Triathlons. Med Sci Sports Exerc. 2004 Aug:36(8):1314-20.

(4).- September, AV., et al. Tendon and ligament injuries: the genetic component. Br J Sports Med 2007; 41:241-246

(5).- Posthumus, M., et al. The COL5A1 gene: A novel marker of endurance running performance. Med. Sci. Sports Exerc., Vol.43, No. 4, pp.584-589, 2011.

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